¿Qué es el Drifting?

El drifting (o simplemente drift) es una disciplina automovilística que consiste en hacer derrapar el coche de forma controlada mientras se trazan curvas a gran velocidad. Es una combinación de velocidad, precisión y estilo, un fenómeno cultural y un deporte profesional.

Origen del Drifting: Japón años 70 – 80

El nacimiento del drift vino de la mano del piloto profesional Kunimitsu Takahashi, conocido por su estilo agresivo comenzó a ganar popularidad (y carreras) por mantener derrapes muy largos sin perder velocidad.

Este estilo llamó la atención de jóvenes aficionados y corredores callejeros, y pronto surgió una cultura del drift que unía habilidad, coches modificados y pasión por la conducción.

A partir de ahí, en las carreteras de montaña de Japón —las famosas tōge— los jóvenes empezaron a imitar ese estilo. Entre ellos destacó Keiichi Tsuchiya, “El Rey del Drift”, quien elevó el drifting a un nivel técnico y artístico completamente nuevo. Tsuchiya popularizó el movimiento al grabar el icónico vídeo “Pluspy” en 1987, que terminó de convertir el drift en un fenómeno cultural.

El fenómeno se popularizó con vídeos caseros y carreras callejeras, y años más tarde llegó al público global gracias al anime Initial D y a películas como la saga Fast and Furious, donde el drifting se convirtió en sinónimo de adrenalina, velocidad y espectáculo visual.

La cultura del Drift

El drift no solo es un deporte; es una cultura automovilística completa, con estética, estilo y comunidad propia.

El drifting forma parte de:

  • La cultura JDM (Japanese Domestic Market).
  • La escena de street racing japonesa.
  • La estética de coches modificados: suspensiones rígidas, autoblocantes, turbos, kits estéticos, vinilos y llantas ligeras.
  • El nacimiento de mangas y animes como Initial D, que globalizaron el fenómeno.

Con el tiempo, el drift se convirtió en una forma de expresión, casi como un baile entre coche, piloto y carretera. La técnica, la precisión y la fluidez son tan importantes como la velocidad.

En España, la comunidad de drifting combina competencias locales, simuladores y videojuegos para mantener viva la cultura del drift. También se corre en carreteras de montaña y zonas industriales de manera clandestina, pero es una práctica peligrosa y penada con fuertes multas.

El drifting como deporte

A diferencia de otras disciplinas del motor, el drifting no se gana por tiempo, sino por estilo y control. En competiciones profesionales, como D1 Grand Prix en Japón o Formula Drift en EE.UU., los pilotos son evaluados por:

  • Línea: seguir el trazado marcado por los jueces.
  • Ángulo: mantener el derrape extremo sin perder control.
  • Velocidad: combinar agresividad y ritmo constante.
  • Estilo: fluidez, humo de los neumáticos y proximidad al rival.

Además, las competiciones de tándem enfrentan dos coches al mismo tiempo, poniendo a prueba la habilidad de imitar y superar al rival, aumentando el espectáculo y la dificultad.

Post navigation